Y no aprendo. Me aplaudiré a mi mismo el día en que sea capaz de actualizar varias veces al mes de forma ordenada. Pero, mientras tanto, me digo a mi mismo: BUUUU!! y así queda más realista. Hoy es 11 de agosto, y el 16 vuelvo a Sevilla. Lo digo así, por eso de actualizar a los que no lo sabían ya, para que quede claro el motivo por el cual escribo: ya queda poco. Poco para mi cumple, poco para irme, poco para irme aún más lejos, poco para acabar (de una vez) la carrera, poco para el máster... Todo viene rodando a toda velocidad por la montaña, y cual Indy en el templo tengo que escapar, o sucumbir.
Como de sucumbir no va la cosa, sino más bien de lo contrario, pues hay que tirar del carro una vez más. O tirarme a mí mismo del carro, no lo tengo muy claro. El caso es que estas vacaciones han sido cortas, mucho. Pero ahora vienen otras más, separadas pero no por ello peores, ni mucho menos. Quién mejor que Caos para que esté conmigo (¡por fin!) durante dos semanas, después de tres meses de pantalla y ratón. Por ello siento esos nervios de la expectación. Y al mismo tiempo, el examen que me acecha. Y al mismo tiempo, mi cumpleaños, que pre-celebraré el domingo, pero también el lunes. Parece que en cualquier momento voy a salir corriendo por la playa en bolas gritando y agitando las manos "¡¡AAAAAAAAAAAA!!". Sería curioso.
Cosas curiosas, inciertas, falsas, verdaderas, elegantes, emotivas, profundas, divertidas... de todo ha pasado en tan poco tiempo, empezando por la orla, celebrada justo el día después de mi llegada, y en la cual canté junto a KL. ¡Qué mal/buen momento! Nunca pensé que podría hacerlo, independientemente del resultado. Simplemente lo hicimos, con muy, muy poco tiempo pero con muchas ganas. Puede que aún no sea un señor licenciado (de esos a los que después llaman LISENSIAAAAAADO!! y queda tan bien), pero fue genial pasar ese momento con la gente que de verdad me importaba. Saben de sobra lo agradecido que estoy.
Por otra parte, hoy fui de compras con mi madre, pero en plan secreto porque si yo me enterara de lo que compré se me chafaría el ... uy, demasiado tarde. Pero es que no tenemos tiempo, así que todo se justifica. Además, sirvió para vivir una "divertida" escena que fue la siguiente:
Lugar: tienda de deportes
Dependienta: Hola, ¿les puedo ayudar en algo?
Madre: Estabamos mirando las mochilas...
Dependienta: ¿Para tí? (señalándome)
Yo: Sí
Dependienta: ¿Y a qué curso vas, del instituto?
Madre & hijo: WTF????
Como me quedé en shock, fue mi madre la que, descojonándose, aclaró la cuestión, mientras yo solo acertaba a decir que casi había terminado la carrera. Fue un momento agónico en el que vi que mi vida no tenía sentido y que estudiar la carrera me había servido para limpiarme el culo. Pero bueno, volví en mi (y en sí y en fa) y pude seguir sin necesidad de un bypass.
Y así las cosas, creo que no queda más remedio que terminar esta entrada nombrando a la nueva adquisición que ha llegado a mi vida: el Iphone. Ya las redes sociales han sido testigo de mi euforia, pero quiero reiterar una vez más mi agradecimiento a Caos (que en Oriente estoy seguro que habría sido llamado Sol Reluciente de las Arenas Desérticas) y a mis señores progenitores por haber llegado a la conclusión de que querían regalármelo. Esos emails Abu Dhabi-Las Palmas GC fueron efectivos. Además, un par de noches antes de que llegara, tuve una extraña revelación por la cual supe que mi iPhone tendría nombre: Blaine. Así que GRACIAS por hacer que Blaine llegue a mi vida.
Todo esto simplemente para explicar el motivo por el cual estoy medio histérico y al mismo tiempo cansado, eufórico y al mismo tiempo melancólico... no es porque le esté dando al valium con redbull o porque esnife gofio ni nada de eso. Son demasiadas cosas a tener en cuenta y muy pocos días. ¿Todo para el final? Sí, bueno... llamémoslo X.
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