domingo, 5 de junio de 2011

Días de cleenex

No es que haya pasado 24 horas en cama, no... es que han sido casi 48. Así soy de arriesgado y temerario, desafiando las leyes de la vida estudiantil de junio. Pero es que mi garganta manda, y ha mandado reposo. Así que para complacerla, he estado estáticamente tumbado viendo la vida pasar, mientras mi temperatura corporal oscilaba cual detector de radiación en algunos pepinos. 

He tenido ganas de escribir, pero no sé exactamente el qué, porque no he hecho nada digno del interés de nadie, ni siquiera del mío. Pero he sentido "esa llamada", el momento en que entras en Blogger inconscientemente mientras piensas en el título de una entrada: ¿"Días de cleenex"? ¡Crear! Y ahora habrá que llenarla, supongo, poner algo que suene bien o sea interesante.  Y mis mocos sobre papel blanco no entran en esa categoría. Quizás un par de frases enigmáticas...

He perdido la voz esta semana, pero la recuperé en un momento...

He perdido la poca fe que me quedaba en esta ciudad...

¿Así está bien? ¿He creado algo de intriga? Quizás todo se resuma en que poco a poco vuelvo a ser optimista. Y en que poco a poco falta menos para volver. 

Les dejo con una canción de esas que podemos llamar "especiales". De esas que oigo mil veces y sigue estremeciéndome. 


Por suerte sigue existiendo gente que puede cantar esta letra y no sentirse avergonzados.

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