Los que sigan este blog a lo mejor no están acostumbrados a verme en este estado pero... ¡¡estoy tirado en el sofá!! Me voy a permitir medio día (ya me quedan dos horas) de no hacer nada, y como no puedo estar literalmente ocioso, me he puesto a actualizar. No se acostumbren, que esto de tres actualizaciones por semana no lo mantiene ni Punset.
Salí ayer de clase a las 15'00 y descubrí sorprendido que el verano había llegado a Sevilla. Esos treinta y algo grados eran del todo inesperados, y en cierto modo bienvenidos. Pobres príncipe Carlos y la mesa-Camilla, digo.... Camilla Parker, que tenían que estar cuales pollos de asadero de visita en esta ciudad. Cuánto sufre la realeza... Cuando llegué a mi edificio, iPod en ristre y gafas de sol, feliz y contento de la vida, descubro con horror que no encuentro la llave. Me empecé a poner nervioso, pero aún le di un voto de confianza a mi maleta, que a veces se convierte en agujero negro. Un amable señor me abrió la puerta del portal, subí a mi piso y vacié la maleta. Definitivamente, me había dejado la llave dentro. Llamé a la puerta y esperé, pero me di cuenta de que mi compañero E se había ido a su pueblo este fin de semana. Y The Canary estaba de viaje de fin de carrera. Maldije, por dentro y por fuera, y luego llamé a mi casero cruzando los dedos para que no se hubiera ido a Córdoba. Estaba en Sevilla, pero eso sí, le desperté de la siesta. Lo noté en ese tono entre gruñido y ET y esa dificultad por hilvanar unas ideas con otras. Pero conseguí mi objetivo, así que me encaminé a su casa, cargando la maleta con TODO lo imaginable, con 30ypico grados y un hambre mortal. Llegué a su edificio y cuando toqué el timbre pasaron cerca de siete minutos y medio antes de que se abriera la puerta. En ese tiempo oí gruñidos, movimientos lentos y pesados, maldiciones por lo bajo y todo eso que indica que no era bienvenido del todo. Recogí las dichosas llaves, y no fue hasta casi las cuatro cuando pude comer, cuando ya no distinguía entre cuchara y tenedor. Antes tuve que ir a devolver las llaves, colándome en el portal de mi casero (menos mal que me abrieron la puerta, porque si no aún estaría ahí probando con todo el llavero en la cerradura) y echando las llaves al buzón, como si de una película de espías de serie B se tratara. Así inauguraba yo el fin de semana... el fin de semana Alone-at-home.
El plan del viernes noche era cenar con Mo y con sus amig@s, que al final fueron solo amigas, y tomar algo después. El tomar algo se tradujo en helado (uhmmm!) y la cena en una pequeña odisea buscando sitio. Acabamos con éxito después de todo. A las 12 y algo estaba vuelta al hogar, ahora con llaves, y corrí a encender el portátil para esperar a que Caos se conectara. Y así lo hizo :-)
Este día de sábado se presenta tranquilo. Tengo comida (importante), tengo un posible plan para la tarde-noche, y sobre todo, tengo tranquilidad. Me encanta tenerla, y aunque no la utilice como muchos harían (haciendo cosas, viendo pelis, leyendo...) me encanta no hacer nada. Estar por aquí, actualizar, twittear, tirarme en el sofá y pensar que hoy el mundo no me necesita.
Por si no la conocían, la canción a la que hago referencia con el título de la entrada es la siguiente:
Rihanna - S&M
Evidentemente, no me refería al sado cuando decía que "I like it". No pensemos mal.
Creo que alguien me llama... ah si, la Vagancia.
Volveré.
El plan del viernes noche era cenar con Mo y con sus amig@s, que al final fueron solo amigas, y tomar algo después. El tomar algo se tradujo en helado (uhmmm!) y la cena en una pequeña odisea buscando sitio. Acabamos con éxito después de todo. A las 12 y algo estaba vuelta al hogar, ahora con llaves, y corrí a encender el portátil para esperar a que Caos se conectara. Y así lo hizo :-)
Este día de sábado se presenta tranquilo. Tengo comida (importante), tengo un posible plan para la tarde-noche, y sobre todo, tengo tranquilidad. Me encanta tenerla, y aunque no la utilice como muchos harían (haciendo cosas, viendo pelis, leyendo...) me encanta no hacer nada. Estar por aquí, actualizar, twittear, tirarme en el sofá y pensar que hoy el mundo no me necesita.
Por si no la conocían, la canción a la que hago referencia con el título de la entrada es la siguiente:
Rihanna - S&M
Evidentemente, no me refería al sado cuando decía que "I like it". No pensemos mal.
Creo que alguien me llama... ah si, la Vagancia.
Volveré.
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